orlando santana cabrera, españa
Te has convertido en un mujer de arena en lo más íntimo de mi falible ser: por eso me resguardo de la brisa y del rocío, para no perderte y que no te desmorones como cuando el viento asola las dunas del desierto y las vuelve a levantar cerca de la orilla donde las olas se las llevan mar adentro. Mas, ay, no has de permanecer dentro de mí, porque mi cansancio abandona el peso que me encorva. Me saludan en las cafeterías de los parques, sentados jugando rápidas partidas de dominó, por pasar el tiempo, dicen, e incluso por matarlo, cuando es lo único que posee el hombre que ama la vida. ¡Vaya!, dice alguno: veo que llevas un sombrero nuevo. Los viejos amigos han escogido la senda del olvido, acaso porque tienen prisa por acabar la partida, mientras ando por este camino orillado por el otoño aguardando borrascas y lluvias que no llegarán, y en un gesto de rabia, imprevisto y sorprendente, arrojo mi flamante sombrero al estanque y no tardan las ranas en subirse a bordo croando alegres por la inesperada travesía.
Orlando Santana Cabrera orscabre@yahoo.es
|
Por lobitogabriel - 30 de Octubre, 2006, 10:04, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|